Por la tumba de Shakespeare

Me imaginaba a Stratford Upon Avon, el pueblo de Shakespeare, pequeño, más bien solitario; sobrio y tranquilo, como otros pueblos ingleses que tuve la suerte de visitar en los últimos meses.

En Henley Street, una de las principales calles del Centro Histórico, una pareja promocionaba caballos enanos para pasear niños discapacitados; una adolescente le gritó a otra: “vamos a la tienda de los carritos a comprar algo”, refiriéndose a un almacén cargado de los clásicos buses rojos de dos pisos en miniatura y a dos pasos de allí: la casa donde nació y vivió Shakespeare tras una moderna sobrefachada, como la entrada a un cine, que como tal invitaba a hacer fila y comprar tiquetes. Me intimidó el solo imaginar la montonera de gente que habría y, en un día tan brillante, preferí ir en sentido contrario hasta descubrir donde había sido enterrado el célebre poeta y dramaturgo.

IMG_9964lshorter3Pasé por el lado de mil posibilidades más de entretenimiento, que incluían: alquilar un bote, comer helado o subir a la rueda de Chicago; ríos de turistas en todos los acentos a las puertas de joyerías, cafés, pubs, restaurantes y almacenes de ropa de marca cargando bolsas de compra con la cara de Shakespeare estampada y sin un libro adentro; músicos callejeros y ordenadas filas de tulipanes, que en la entrada de la primavera empiezan a colorear los alrededores del río Avon.

Los restos de Shakespeare reposan en la Holy Trinity, iglesia anglicana de más de mil años, donde además se casó y fue bautizado un 26 de abril de 1564. Cuánta historia y montones de años adentro ¿Cómo estaría de lleno?, me abrumada otra vez pensar en eso. Valiente seguí y descubrí que la fila para el popular fish & chips, en una esquina cercana, era muchísimo más larga que para pasar al fondo de la Iglesia a ver la tumba. Solo había un hombre y una mujer adelante de mí pagando el tiquete; por suerte, como ellos, yo tampoco tenía hambre.

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*En el camino de regreso, antes de irme, traté de tomarle una foto al techo de una de esas bellas y antiguas casas de estilo Tudor, la arquitectura predominante del centro histórico de Stratford, y por encima del gran aviso del popular almacén WH Smith, por casualidad descubrí el pequeño letrero que el zoom de la cámara me dejó leer:

“Come and take choice of all my library so beguile thy sorrow” (W. Shakespeare).

“Ven y elige mi biblioteca para engañar a tu dolor”

Lú. Abril 17 de 2017

Publicado por lucerorodriguezg

Soy mujer. Escribo. He sido periodista y editora independiente. Busco algunas hojas en blanco virtuales para ver qué pasa con lo que dejo allí... Algo más sobre mí está en la etiqueta YO SOY LÚ. En las otras etiquetas hay algo de hormonas, rayones y notas inéditas y publicadas en otros medios.

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